Aguanta rangos de salinidad muy amplios, desde aguas casi dulces (desembocaduras de los ríos) hasta aguas muy saladas, como el Mar Menor.
Los primeros años de vida son machos y luego pasan a ser hembras.
Sus mandíbulas son muy fuertes, pueden triturar ostras y mejillones.
La mayor parte de las doradas que se venden proceden de la acuicultura. Se cultivan principalmente en jaulas marinas.